sábado 1 de agosto de 2009
Principito... si los adultos son así... ¿por qué querría uno crecer?
"Si os he referido estos detalles acerca del asteroide B612 y si os he confiado su número es por las personas grandes. Las personas grandes aman las cifras. Cuando les habláis de un nuevo amigo, no os interrogan jamás sobre lo esencial. Jamás os dicen: '¿Cómo es el timbre de su voz?¿Cuáles son los juegos que prefiere? ¿Colecciona mariposas?' En cambio, os preguntan: '¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos tiene? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?' Sólo entonces creen conocerle. Si decís a las personas grandes: 'He visto una hermosa casa de ladrillos rojos con geranios en las ventanas y palomas en el techo...', no acertarán a imaginarse la casa. Es necesario decirles: 'He visto una casa de cien mil francos'. Entonces exclaman: 'qué hermosa es' ".
jueves 16 de julio de 2009
Grato momento
Entre el olor del incienso descanso, me encuentro, respiro... y pienso. Pienso en el grato momento que acabo de pasar. El reencuentro con una amiga de colegio, que luego de varios años de no saber nada la una de la otra, nos hemos visto como si ni un día hubiese pasado. El encuentro es tremendo. Las palabras fluyen y tenemos que ponernos al día de TODO en poco tiempo...un nuevo vuelo la espera. El poco tiempo es perfecto. Pensé que quizás la cosa no iba a fluir y, sin embargo, vuelvo a tener uno de esos momentos que se transforman en una grata sorpresa. Una amistad pasada se vuelve a hacer presente en mi vida. La confianza, el cariño, las risas, las palabras, todo fluye. Cada minuto se disfruta. El encuentro en las sonrisas, en las miradas, como si cada palabra fuese realmente importante. Y en cierta medida, lo es. Cada una hablando de su historia, penas y alegrias, dificultades y exitos. Y ha pasado el tiempo y sin embargo, es como si fuese ayer.
lunes 16 de marzo de 2009
Peruvians...
Llevo mucho tiempo pensando cómo escribir la experiencia vivida. Hasta ahora no he encontrado cómo, así que pienso que quizás sentándome de frentón frente a la pantalla, las palabras aparecerán espontáneamente, como arte de magia (así como me gustan las cosas).
En febrero partí a Perú (como lo comenté en una entrada anterior) y me traigo el corazón llenito de alegría, gozo, amistad, cariño, experiencias, lugares hermosos, e incluso un momento de paz que atesoraré por siempre.
Increíblemente traje conmigo todo aquello que había ido a buscar. Y todo de manera tan gratuita que no puedo pensarlo de otra manera más que en la forma de un regalo. Y es que me encontré, inesperadamente, con un grupo de gente maravillosa... que de gente pasaron inmediatamente a la categoría de AMIGOS. Nada menor.
Estuvimos alrededor de 3 semanas separados y el echar de menos fue tan potente. La semana pasada nos juntamos otra vez. Fuimos a ver una película. Pero no fue lo mismo. No estábamos todos.
Y en cambio, este sábado que recién pasó, tuve el mejor carrete que he tenido en mucho tiempo (sino es alguna vez). El encuentro, las sonrisas, las canciones, los altos montos de comida... los premios, la mímica, los atuendos... simplemente maravilloso.
Pasamos la noche en mi casa. No queríamos separarnos. Todas las niñas con mis pijamas puestos y los niños... todos repartidos por mi casa, como si fuera nuestra casa. Eso pasa con quienes luego de vivir una hermosa experiencia han creado lazos indestructibles.
Las rutinas ya han comenzado. Probablemente no podamos vernos tan seguido, pero al menos siempre existirá el anhelo del encuentro, la reunión, de ese espacio tan cómodo para ser, para jugar, mutar, dar jugo, soñar, reír, comer...
Gracias por este tiempo, porque "me hacen tanto reír", porque he encontrado tanto cariño y tantas sonrisas.
En febrero partí a Perú (como lo comenté en una entrada anterior) y me traigo el corazón llenito de alegría, gozo, amistad, cariño, experiencias, lugares hermosos, e incluso un momento de paz que atesoraré por siempre.
Increíblemente traje conmigo todo aquello que había ido a buscar. Y todo de manera tan gratuita que no puedo pensarlo de otra manera más que en la forma de un regalo. Y es que me encontré, inesperadamente, con un grupo de gente maravillosa... que de gente pasaron inmediatamente a la categoría de AMIGOS. Nada menor.
Estuvimos alrededor de 3 semanas separados y el echar de menos fue tan potente. La semana pasada nos juntamos otra vez. Fuimos a ver una película. Pero no fue lo mismo. No estábamos todos.
Y en cambio, este sábado que recién pasó, tuve el mejor carrete que he tenido en mucho tiempo (sino es alguna vez). El encuentro, las sonrisas, las canciones, los altos montos de comida... los premios, la mímica, los atuendos... simplemente maravilloso.
Pasamos la noche en mi casa. No queríamos separarnos. Todas las niñas con mis pijamas puestos y los niños... todos repartidos por mi casa, como si fuera nuestra casa. Eso pasa con quienes luego de vivir una hermosa experiencia han creado lazos indestructibles.
Las rutinas ya han comenzado. Probablemente no podamos vernos tan seguido, pero al menos siempre existirá el anhelo del encuentro, la reunión, de ese espacio tan cómodo para ser, para jugar, mutar, dar jugo, soñar, reír, comer...
Gracias por este tiempo, porque "me hacen tanto reír", porque he encontrado tanto cariño y tantas sonrisas.
Mi último 14 de febrero
Revisando mis cosas me encontré con esto. Aquí lo comparto:
"Te escribí un poema y me dijiste
- Por favor, ya no hagas eso-.
¿Por qué no? Me pregunté,
Si las palabras son palabras
Y las palabras se las lleva el viento.
Y si quisieras tú guardarlas
En tu corazón déjalas dentro.
Para algún día recordar
Esta otra alma que te amaba
y que el dolor guardó en silencio".
"Te escribí un poema y me dijiste
- Por favor, ya no hagas eso-.
¿Por qué no? Me pregunté,
Si las palabras son palabras
Y las palabras se las lleva el viento.
Y si quisieras tú guardarlas
En tu corazón déjalas dentro.
Para algún día recordar
Esta otra alma que te amaba
y que el dolor guardó en silencio".
martes 10 de febrero de 2009
He estado pensando estos días, cómo es que el miedo realmente paraliza. Y no me refiero a miedos terroríficos, sino simplemente aquellos temores que nos rondan constantemente. Y decidí entonces vencerlos y lanzarme a una aventura en tierras desconocidas y personajes desconocidos y aprovechar así, éste, mi último verano de estudiante. Parto a Perú en búsqueda no sólo de diversión sino también de un encuentro conmigo misma, a buscar la paz del alma; el encuentro con la naturaleza y de ese vínculo tan especial que se forma en viajes como éste.
Yo que soy tan organizada parto sin rumbo y sin fecha de regreso, sin itinerario ni lugares fijos donde descansar. Creo que siempre temí un poco esta falta de estructura y sin embargo, siempre la añoré y hoy, siendo ya bastante vieja para ello, me atrevo a enfrentarla. Así que feliz parto con mi mochila al hombro y el misterio de la incertidumbre a cuestas.
Yo que soy tan organizada parto sin rumbo y sin fecha de regreso, sin itinerario ni lugares fijos donde descansar. Creo que siempre temí un poco esta falta de estructura y sin embargo, siempre la añoré y hoy, siendo ya bastante vieja para ello, me atrevo a enfrentarla. Así que feliz parto con mi mochila al hombro y el misterio de la incertidumbre a cuestas.
lunes 9 de febrero de 2009
Antigua Vida mía
"Una mujer es la historia de sus actos y pensamientos, de sus células y neuronas, de sus heridas y entusiasmos, de sus amores y desamores. Una mujer es inevitablemente la historia de su vientre, de las semillas que en él fecundaron, o no lo hicieron, o dejaron de hacerlo, y del momento aquél, el único en que se es diosa. Una mujer es la historia de lo pequeño, lo trivial, lo cotidiano, la suma de lo callado (...) Una mujer es la historia de su pueblo y de su raza. Y es la historia de sus raíces y de su origen, de cada mujer que fue alimentada por la anterior para que ella naciera: una mujer es la historia de su sangre".
Marcela Serrano
Marcela Serrano
lunes 19 de enero de 2009
Sensaciones
Palabras sin ruido
Ocultas en el silencio
Presionan, empujan queirendo salir...no deben ser nombradas.
Sonrisas me envuelven
Con esa alegría de complicidad de quien guarda un secreto.
El despertar de la conciencia
Me llena de gozo
Pero al tener que ser callado
Vuelve a ocultarse en la oscuridad del silencio.
Es real, es vida, es miedo y fantasía
Es risa y lágrimas.
Ocultas en el silencio
Presionan, empujan queirendo salir...no deben ser nombradas.
Sonrisas me envuelven
Con esa alegría de complicidad de quien guarda un secreto.
El despertar de la conciencia
Me llena de gozo
Pero al tener que ser callado
Vuelve a ocultarse en la oscuridad del silencio.
Es real, es vida, es miedo y fantasía
Es risa y lágrimas.
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